viernes, 25 de febrero de 2011

lunes, 21 de febrero de 2011

¡Por Tutatis y por Belenos! ¡Un nuevo gran libro de historietas de PICTUS!

Es un secreto a voces que Factor Fantasía, el sello de historietas de PICTUS, planea la salida de un libro de historietas del que forman parte grandes artistas gráficos argentinos e hispanos. "Todavía no podemos anticipar nada", se ocupan de repetir los responsables de la editorial aunque no ignoran que, durante el mes de septiembre del año pasado, la información se filtró en la web.
Los rumores, difundidos a través de los blogs de los artistas, dan cuenta de que se trataría de la edición de los "Cuentos de amor de locura y de muerte", del gran escritor uruguayo Horacio Quiroga, esta vez en formato de historieta.

Sin embargo, a pesar de que muchos de los nombres de los artistas convocados parecen estar confirmados, hasta hoy nadie ha podido romper el férreo cerco informativo que rodea al proyecto, quizás debido a las severas cláusulas contractuales de confidencialidad que, según se rumorea, debieron suscribir todos los involucrados luego del infortunado desliz.
"Lo único que puedo comentar es que estamos trabajando contra reloj y que el lanzamiento es inminente. Va a haber noticias antes de lo que esperan", manifestó uno de los gerentes de la empresa mientras abordaba su auto.

Pero las tecnologías modernas de comunicación pueden sortear prácticamente cualquier sistema de control y así es como este cronista ha obtenido, en exclusiva para este medio, una primicia. Se trata de una prueba de color de una de las páginas del libro, rescatada del descarte de una imprenta (cuya ubicación geográfica no se dará a conocer por razones de seguridad).



Fuentes altamente confiables han confirmado que se trata del trabajo de la artista plástica Abril Barrado.
Los mantendremos informados, segundo a segundo, cuadrito a cuadrito, acerca de la marcha de este proyecto que promete grandes páginas de historieta argentina.

martes, 8 de febrero de 2011

Merlín, de Franco Vaccarini, por Carolina Tosi

Para los que no pudieron estar en la presentación de Merlín, el mago de los reyes, la nueva novela de Franco Vaccarini, acá les dejamos el texto que escribió Carolina Tosi (Revista Ñ) para la ocasión.



Cuando Franco me convocó para acompañarlo en la presentación de su nueva novela, Merlín, el mago de los reyes, me puse muy contenta, por un lado, porque siempre es una alegría y un placer leer una obra suya y, por otro lado, porque me atrae mucho la tradición celta y, particularmente, el personaje de Merlín, que es el mago literario por excelencia. Pero en seguida me puse a pensar cómo encarar esta presentación, de qué forma… porque básicamente suelo leer los textos de Franco desde las emociones y desde el inmenso cariño que le tengo.
A Franco lo conozco desde hace unos años. Lo conocí como editora y, editando sus textos infantiles y juveniles, descubrí a un gran escritor. Fue así que, con el correr del tiempo y a través de sus cuentos y novelas, encontré, además, a una persona muy especial y también a un amigo. No obstante, trataré de que las emociones no me venzan y pueda hablar de la novela no solo desde el afecto hacia Franco y la alegría de leer un nuevo libro, sino también desde una perspectiva analítica.
Para comenzar no puedo dejar de mencionar que habiendo leído varios libros de Franco es inobjetable que todos se caracterizan por la construcción dedicada de los personajes. En este sentido, Franco ha construido personajes que para mi punto de vista son inolvidables como los detectives entrañables de la talla de Rogelio Alter o Armando Stori, o chicos aventureros como Valentino Bravard, el protagonista de La noche del meteorito, o Charles, el valiente periodista de El holandés errante. Pero también se viene animando con los clásicos, como Eneas, Ulises, Frankenstein, Drácula, y ahora con Merlín.
Es sabido que trabajar con personajes clásicos implica un gran desafío pues se requiere de un escritor avezado, con oficio, experticia e imaginación para recrearlos. En efecto, son muchas las tareas que demanda escribir acerca de un personaje clásico. En el caso específico de Merlín era necesario construir su origen, llenar las hojas en blanco de su infancia y modelar los espacios inciertos de su vida, para conformar y llegar a la esencia del personaje. Y en este punto voy a hacer referencia a la idea cada más extendida de que actualmente los géneros tradicionales de la veracidad, como los del periodismo, son puestos en duda y, por el contrario, lo que genera más certezas en el lector ha pasado a ser el arte y la literatura. Y considero que ahí se encuentra uno de los puntos más sólidos y atractivos de esta novela. Se trata de una ficción verosímil, en la que el lector rápidamente puede confiar, en la que simple y maravillosamente cree.
Para lograr esto, en la novela se despliegan diversas estrategias. Entre ellas es importante destacar dónde está puesto el foco. Tradicionalmente, la historia de la literatura ha presentado la figura de Merlín como subsidiaria. Si bien es cierto que Merlín es importante en la cultura celta y en la mitología de la antigua Britania, y se ha consolidado como el prototipo del mago, siempre aparece subordinado a la figura de los reyes y particularmente al Rey Arturo.
Pero esa cosmovisión se ve en la mayoría de las mitologías. Efectivamente, la figura del mago, del hombre sagaz, inteligente, del personaje que colabora con los héroes es una construcción que encontramos en la mitología en general. Si nos remitimos, por ejemplo, a la mitología griega, sucede algo similar con Dédalo. Dédalo es el ingenioso y el sabio: quien diseña la vaca de madera para que Pasífae concrete su pasión por el toro blanco de Poseidón, de cuya unión nace el Minotauro; luego es Dédalo quien diseña el laberinto donde después van a encerrar al monstruo; posteriormente es el que le da la idea del hilo a Ariadna para que Teseo pueda salir del laberinto una vez que haya matado al Minotauro y finalmente fue Dédalo quien diseñó las alas para volar y escapar de la isla junto a Ícaro. Es así que la mitología presenta personajes hábiles e inteligentes pero a partir de una ideología basada en la acción física y guerrera los dejan en un segundo plano.
En cambio, Franco acá le da el lugar central que merece el sabio Merlín, y aborda la mitología desde otra mirada, con otra perspectiva.
La historia no se construye ya a partir del rey Arturo en tanto héroe, sino que Merlín es el centro. Y eso es lo valioso. El foco no está puesto en el personaje que lucha, en el guerrero, en el hombre con poder político, sino en el guerrero del pensamiento y de la magia. Esta, sin dudas, es una de las innovaciones de la novela. A través de una nueva mirada, de una nueva literatura, los personajes antes subsidiarios, secundarios, ahora son revalorizados.
En este sentido, la novela brinda la oportunidad de pensar la mitología, la historia, la literatura desde otro lugar, desde un centro que antes era periferia.
Por otra parte pero en relación con esto, es muy interesante cómo Franco reconstruye a Merlín. Primero, le da un origen misterioso y un principio oscuro (pues nace sujeto a un presagio de muerte), le da una madre amorosa y una niñez complicada, en la que Merlín a través de la magia deberá vencer la injusticia. También le da un hogar: el bosque, que para los celtas es el espacio sagrado de los espíritus y de santidad, pero que trasciende el lugar meramente físico. Como dice la novela, Merlín “ya no se sentía lejos de ninguna parte. Ahora era simplemente común a todos los lugares. El mundo era su santuario”.
También el autor le traza un sendero, funda su camino del héroe. Y además le da un amor, el hada Vivian. Y así aparecen frases románticas inolvidables. Ella le pregunta: “¿Me enseñarás el hechizo para atrapar a un hombre por siempre?”. Y Merlín le responde: “Haz esto que ya hiciste conmigo. Haz que se enamore de ti. No necesitas aprender nada”.
Entonces, por un lado, Merlín es un humano con características muy humanas pero, por otro lado, actúa como un dios porque no solo conoce los destinos de los hombres, de los reyes, sino que los define, los forja. Basta recordar los diferentes vaticinios de Merlín. Por ejemplo, con respecto a Arturo, contribuye a que nazca pues posibilitó el encuentro entre Uther Pendragón y la condesa Igraine, define dónde vivirá, cómo será educado, y establece las pruebas para que sea reconocido como rey, como el poder de extraer la espada Excalibur de la piedra.
A partir de todos estos elementos Franco alcanza un contrapunto equilibrado, finamente logrado, entre la faceta mágica / divina de Merlín y la humana. Consigue esa combinación que solo algunos personajes pueden poseer, como el personaje de Próspero en La tempestad.
Por todos estos elementos, Merlín, el mago de los reyes es una novela para leer y disfrutar, que permite conocer a Merlín desde otra perspectiva, aunque sigue conservando con gran fidelidad su esencia mítica y ancestral.
En una oportunidad le dice Merlín a Arturo: “Un día las sombras también caerán sobre ti, pero ya habrás dejado una huella por la que otros caminarán”.
Aferrándome a esta frase bellísima del libro, termino diciendo que Franco es un autor que ya ha conformado un sólido camino literario y que esta es una historia que deja sus huellas por las que el lector joven y no tan joven transitará redescubriendo una historia construida como bien Franco sabe hacer: desde la belleza, la magia y la poesía.



Hasta la próxima!
Muy pronto habrá grandes novedades!

lunes, 7 de febrero de 2011

Exclusivo para docentes y bibliotecarios


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